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Emilia Díaz

Madre, actriz, psicóloga social, comunicadora, de enrulado pelo y alma. Su madre viola aburrida y a los 6 años metiola en ballet, piano, teatro, karate y canto lírico. Su formación: tan ecléctica como su infancia y pubertad. Ama los espíritus libres y estar entre mujeres.

Teta Gate

En pleno debate sobre ideología de género escucho algunos decisores/as de políticas públicas que van a la guerra contra los panchos con un pancho en la mano - combatiendo lo que acusan de "ideología de género" con su propia ideología de género. Como estamos en la semana de la lactancia y no los veo tocar el tema "teta"… paso a ponerle el pecho a las campañas.


Debo aclarar que las tetas no han sido algo con lo que la educación sexual se haya metido en profundidad. Es un debe que tienen todas las ideologías de género.

Parece que las tetas de una mujer -cuando asumen una función nutricia- son el eje de todos los discursos que anclan en la maternidad poco menos que la salvación de la desnutrición infantil del mundo. Una vez más, la mujer y su capacidad reproductora en el centro del evento… determinando desde la adquisición temprana del lenguaje de la infancia en Latinoamérica hasta combatiendo la hambruna de Somalia. ¡Vaya julepe nos llevamos algunas que intentamos emprender el amamantamiento sin obstáculos y desafíos que esas mismas campañas de lactancia parecen no advertirnos!

Las fotos de afiches y vía pública y discursos de campañas: ¿Te avisan que las tetas parecen adquirir vida propia cuando das de mamar? ¿Te advierten que tienen un ritmo, una cadencia, una dolencia, un placer… un agite propio de una actividad para la que sienten que están siendo entrenadas? ¿Te contaron que a veces no es fácil conectar con ellas, entender su biorritmo? ¿Sabías que a veces la izquierda puede funcionar distinto a la derecha? (me refiero a las tetas, porque a veces – políticamente - no logramos distinguir una de otra últimamente) ¿Que se inflama una antes que otra sin previo aviso? ¿Que a veces arden, se agrietan o duelen? ¿Que no siempre vas a querer dar teta? ¿Que las madrugadas que el bebé no se consuela con la teta creés que ese infierno nunca acabará?

Lleva un tiempo, sobre todo con el primer hijo, conocer al bebé y conocerlas. Porque es la primera vez en tu vida de mujer que las tetas cobran valor nutricio y no sólo erótico. Esas tetas, "tus" tetas, las compartirás con otro/a de 8 a 16 veces por día por varios meses.

¿Te cuentan que existe relación entre succión de pezón y dilatación de útero? No, ¿verdad? ¿Te cuentan que esa nueva función de las tetas hará re encuadrar la función que ellas cumplen en tu vida sexual con tu pareja? Bueno… hay gente que todavía no se enteró que dar teta es un momento de la vida sexual de una mujer.

¿Te informan sobre el nivel de oxitocina (hormona del amor) que debe desplegarse para que la leche baje? La verdad que te aplaudo si vas en un 137 Casabó y desplegás ese nivel de oxitocina para darle el pecho al bebé en el bondi atiborrado. Y me paro para aplaudirte si te ordeñás en el baño del trabajo sentadita en el wáter con la foto de tu bebé, y con el corazón estrujado por pasar a biberón lo que te encantaría darle tu misma piel con piel.

Esto de piel con piel parece no ser muy respetado por las mismas instituciones que promueven lactancia materna exclusiva hasta seis meses. Sino, ¿por qué cuando atienden partos normales, sin complejidad, necesitan llevarse al bebé lejos de la madre recién parida para hacerle chequeos y devolvérselo vestidito una hora más tarde? Está comprobado por encuestas del MSP que estos retrasos en el "delivery" del bebé por el equipo de chequeadores/as retrasa la bajada de leche. ¿Sabías que cuanto menos demore el bebé desde su alumbramiento hasta tus brazos más garantías tendrás de lactancia exitosa? AH! ¿Y sabías que cuanto más tiempo esté en la teta más leche vas a tener? ¿Alguien te dijo que le dieras cada tres horas? Se equivocó, esa persona no tienen idea de la lactancia materna. Sabelo.

Falta que nos digan que quizás sintamos vergüenza de dar pecho en público; o vergüenza, o pena, o rabia por no poder o no querer darle pecho tanto tiempo. Falta que nos avisen que si teteamos en algunos lugares públicos quizás nos pidan que nos tapemos. O que el abuelo, la vecina, el amigo de nuestra pareja, el inspector de tránsito y hasta el barrendero nos preguntará por qué seguimos "dando pecho al gurí, si ya camina y come churrasco"...

Porque en tiempos donde la sinceridad a cualquier costo parece ser una virtud, la gente no tiene prurito en espetarte en la cara qué es lo que piensa de cómo estás criando a tus pequeños/as, o si el bebé llora mandarte: "¿y esas tetas tendrán leche?". ¡Como si la ser humana que hay detrás no existiera!… A esta disociación que se hace entre "tetas y madre" es a lo que temo de estas campañas. ¿Alguien pensó que ese cuerpo que alimenta a otro necesita contención, agua, una ducha, más horas de descanso y mejor alimentación? El mandato de tetear con metas sanitarias globales, sin redes de contención y triple jornada laboral; nos deja estresadas, mal alimentadas, con surcos de ojeras por meses y un deterioro importante de nuestra salud emocional.

Cada familia es un mundo, cada madre-bebé son un mundo, cada teta es un mundo. Me da rabia que todos hablen de los beneficios de la lactancia para el bebé y luego – si se acuerdan – hablen de beneficios para la madre. ¿Cuáles son las condiciones sanitarias, médicas, nutricias, sociales, emocionales y hasta jurídicas que necesita una mujer para dar teta con libertad? Lo que estoy viendo es que se desconoce lo que necesita de verdad - de toda la comunidad - una madre para dar de mamar a un bebé hasta los seis meses en forma exclusiva en los tiempos que corren. ¿Sabés lo que necesita? Una revolución social.