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Laura Landa

LIc. en Ciencias de la Com, productora de tv, periodista y aspirante a escritora de cuentos. Consumidora compulsiva de textos, series y películas. Amores varios: sobrinos, The Beatles, Peñarol, la cocina, Borges, el voley y Bohemios. Entreno todos los días para ser campeona de Candy Crush.

10 cosas que nos enseña el maestro Tabárez

La selección uruguaya de fútbol logró un triunfo histórico hace unos días, ganándole por primera vez a Paraguay en el estadio Defensores del Chaco. Fue una noche llena de emociones. Días después, como amante del fútbol uruguayo que soy, me quedé pensando en la figura del maestro Tabárez. En este proceso que lleva casi una década, el segundo de él frente a la selección, nos dejó un montón de enseñanzas.

- Creer en el trabajo. Tabárez le impuso un método de trabajo tanto a la selección mayor como a las selecciones juveniles y los resultados no se hicieron esperar.

- Rescatar valores. El maestro solo le pidió una cosa a los jugadores en la medida que se integraban al proceso de selección: compromiso con la camiseta y el equipo. ¿Son los mejores? Algunos creemos que sí, otros que no tanto, pero nadie puede dudar de la identificación que tienen todos los integrantes con el proyecto. El compromiso, la responsabilidad y el sentido de pertenencia son solo algunos de los valores que nos contagian.

- Respeto de los jugadores jóvenes hacia los más experientes que aportan lo suyo. También de los experientes con los más jóvenes, para brindarles su apoyo, festejar sus logros y hacerlos sentir parte. Si tienen alguna duda, vea el video de Godín en el festejo del vestuario, destacando el trabajo de Valverde.

- Creer en el equipo. Tabárez no duda en manifestar públicamente su confianza en los jugadores, aún en los momentos en que la clasificación parecía esquiva o cuando se tienen que ir de un campeonato lejos de alcanzar el resultado esperado (como en la Copa América de Chile y en la de USA).

- El camino es la recompensa. Quienes practicamos deporte de equipo, sabemos que lo que se vive entre partido y partido, entre torneo y torneo, entre triunfos y derrotas, es lo que más nos llena el corazón. Y los jugadores profesionales, más allá de los millones que ganan en sus equipos, de los contratos publicitarios y mucho más, se muestran divertidos y comprometidos con lo que va pasando cuando están.

- Conocer virtudes y defectos. Tabárez no se mostró sorprendido con el juego de Valverde porque lo conocía desde los 13 años, no dudó en darle la titularidad a José María Giménez cuando dos de los zagueros no podían estar a la orden, citó a Carlos Sánchez cuando brillaba en River argentino y la lista puede ser interminable. Dejó que Palito siguiera jugando en el Mundial, que Cáceres volviera a vestir la celeste y que el Cebolla tuviera su oportunidad. Los conoce a fondo y sabe cuándo pueden dar lo mejor.

- Valentía ante los poderosos. Tabárez enfrentó a la FIFA por Suárez, renunció a su puesto en la institución dejando de lado el prestigio porque en ese momento, su grupo de jugadores lo necesitaba con ellos. Lo mismo hizo al sumarse a la decisión de los jugadores de no dar declaraciones a la empresa Tenfield.

- Abandonar la zona de confort. Las dificultades de Tabárez para moverse son evidentes pero el maestro sigue ahí, en su lugar en el banco, da indicaciones y hasta se pudo parar a gritar el gol de Valverde. ¿Podría estar tranquilo en su casa? Sí, pero prefiere seguir su pasión y darlo todo.

- Dulzura sin perder la firmeza. Una vez, Tabárez dijo que no le daba explicaciones a los jugadores cuando no los tenía en cuenta ni cuando los ponía en el equipo titular. Pero alcanza con ver la foto en la que está hablándole a Valverde en un entrenamiento para darse cuenta de que está orgulloso de los avances del jugador y del grupo.

- Se cosecha lo que se siembra. Los resultados deportivos son el fruto de una gran generación de jugadores que trabaja con humildad y que supo afrontar y superar los momentos difíciles, ni más ni menos. Si queremos mejorar, tenemos que trabajar mucho para lograrlo, en el fútbol y en todos los ámbitos de la vida.