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Patricia Jodara

Lic. en Psicología. Se especializó en obesidad. Dirige el Centro Terapéutico Montevideo, método Dr. Ravenna desde hace 10 años. Coordina el Equipo multidisciplinario que lo conforma y coordina  grupos terapéuticos. Es  casada y tiene  dos hijos

Cómo quiero despedir el año

Y sí, una vez más llega la época de las despedidas del año. Aunque para muchos ya comenzaron.

Para los que cuidamos nuestra alimentación y nuestro cuerpo esta época se convierte en un

momento peligroso frente a tanta exposición.

No sólo para los que tienen kilos para ajustar, sino también para los que se preocupan por una vida saludable.

Comida en exceso, brindis repetidos y emociones encontradas.

¿Qué hago frente a todas estas reuniones si estoy cuidándome? ¿Qué hago si justamente

empecé una dieta?

Uno de los consejos que les damos a nuestros pacientes es limitar el número de reuniones y

concurrir a las que sean realmente importantes para uno. Muchas veces, lamentablemente, las reuniones tienen como único objetivo la comida y la bebida y, sin estos, descubrimos que son francamente aburridas. En ese caso, podemos y deberíamos prescindir del encuentro, porque se trata sólo de comida y bebida.

Cuando hay afecto, historias, diversión, la comida puede pasar a segundo plano. Ese es el

objetivo, correrla de su lugar protagónico.

Aun así, las reuniones y despedidas de fin de año pueden ser un factor negativo en el cuidado

del peso saludable. Por eso, podemos pensar en algunas ideas para no llegar al 6 de enero con 3, 4 o 6 kilos de más.

- Como ya dije, ir a las reuniones que en realidad sean imprescindibles y justamente evitar las que son puramente formales

- Ir a la reunión a encontrarse con amigos y no a comer como objetivo. Si uno está

respetando una dieta, es mejor comer (almorzar o cenar) antes de ir al encuentro

- Beber mucho líquido acalórico durante el día y también en la reunión

- No descuidar la actividad física, pero no utilizarla como herramienta compensatoria

- Centrarnos en los vínculos, en los encuentros y correr la comida a un segundo plano

- Estar atentos de qué alimentos nos desencadenan las ganas de seguir comiendo y por

supuesto, evitarlos. Por eso, siempre decimos que es mucho más fácil decir no al

primer bocado que a los que siguen

- Tener en cuenta que ciertos alimentos típicos de las fiestas, aunque en pequeñas

cantidades, suman muchísimas calorías

- Si pasamos las fiestas en casa, no excedernos en las compras, preparar la comida para

la época del año que vivimos (no el invierno europeo) y para la cantidad de personas

que asistirán, no el doble

- Si vamos pasar las fiestas en otra casa y estamos cuidándonos, es bueno conocer el

menú anticipadamente, así ver cómo cumplir con nuestra alimentación

Y plantearnos seriamente qué queremos para nosotros. Pensar cómo nos gustaría terminar el

año, con la liviandad de haber cumplido lo que me propuse o una vez más con el pendiente del sobrepeso.

Tener muy claro que cuidarse es una elección, para sentirse mejor y para lograr el objetivo que me propuse.

Puedo descubrir que la sobriedad me brinda mucha lucidez para tomar decisiones y que puedo divertirme sin excesos.

En conclusión, decidir cómo quiero pasar estas fiestas...