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Laura Landa

LIc. en Ciencias de la Com, productora de tv, periodista y aspirante a escritora de cuentos. Consumidora compulsiva de textos, series y películas. Amores varios: sobrinos, The Beatles, Peñarol, la cocina, Borges, el voley y Bohemios. Entreno todos los días para ser campeona de Candy Crush.

Preparando el 8M

Este 8 de marzo ¡va a ser distinto! Pasó un año desde la multitudinaria marcha en la que hombres y mujeres de Montevideo dejamos bien claro que las cosas tenían que empezar a cambiar.

Y fue un año en el que comienzan a percibirse cambios, en la cabeza, en la forma de expresarse, en los contenidos. Pero fue un año sacudido por números y estadísticas que cada vez son más negativos, por crímenes horrorosos que nos golpearon y nos golpean fuerte.

Está claro que las mujeres decimos ¡Basta! Está claro que muchos hombres nos acompañan en este camino de cambio y toma de conciencia. Pero hay otros que se resisten, que se sienten amenazados y que creen que usar términos ofensivos servirá para frenar este cambio.

En el 2017 el cambio se hizo masivo. Las mujeres comenzaron a cambiar desde adentro para educar hijos e hijas que no son machistas. Los medios dieron mayor espacio a la difusión del feminismo y sus ideas… aunque en este sentido me quedan algunas dudas de lo genuino de sus intereses, pero cedieron espacios.

¿Se imaginaron alguna vez que Intrusos iba a dedicar una semana entera a que feministas argentinas vinculadas a los medios dieran su punto de vista y explicaran su sentir? Yo no, y se me hizo raro ver a su conductor y panelistas preguntando seriamente por dónde iban las ideas. Pero pasó y seguramente sea positivo.

Pero las muertes se siguen sumando, las agresiones también, los criminales gozan de demasiada impunidad y eso duele, y mucho. Desde el gobierno para abajo, todos debemos trabajar para buscar soluciones a este flagelo. Ni una menos es un deseo, no es un slogan, las muertes de mujeres en manos de sus parejas o exparejas o cualquier crimen contra una mujer por el solo hecho de serlo, se siguen sumando.

Creo que este 8 de marzo vamos a marchar con otros objetivos. Con más dolor acumulado, porque la toma de conciencia es dolorosa, pero sabiendo que estamos recien comenzando un camino que sera largo, sinuoso y cuestionado, pero que ya empezamos a recorrer codo a codo.

Las invito a tomarse algunos minutos para charlar con sus amigas, con su familia, con sus compañeros de trabajo para seguir creciendo. La información, el compromiso y las ganas de cambiar se contagian, sobre todo a nuestro círculo más cercano. Cada pequeño esfuerzo dará sus frutos y juntos iremos cambiando.

Este año se destaca que las mujeres paramos el 8 de marzo porque queremos terminar con la feminización de la pobreza, con la diferencia salarial por género. Además, se reclamará a los gobernantes una ley integral que garantice la libertad de las mujeres y que proteja sus derechos, desde la primera infancia en adelante.

Te invito a pensar en tu realidad, en la de las mujeres que te rodean y en el futuro. Si cada una hace algo pequeño y positivo, seguro podemos hacer un mundo major.