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Laura Antunez

Comunicación y RRPP. Haciendo lo que me gusta en la Armada Nacional. Millennial típica, Blogger de a ratos y twittera full time. Optimista por naturaleza. No como asado, chocolate ni maní. El uruguayo promedio se asombra cuando respondo un ¿cómo estás? con un ¡Excelente!

Experiencia Pío Nonno

“La cocina de la abuela…
Fusionar algunos platos cotidianos con tiempos modernos y elaboración casera.
Aprovechar los recursos del lugar, materia prima fresca más calidad,
esa es mi política gastronómica… los invito a conocer nuestra cocina…”

Seguro al leer esto se emocionaron pensando que por fin maduré, me compré el libro del Crandon y no solo me puse a cocinar sino que además me copé e hice del arte culinario mi forma de vivir y acrecentar mis arcas. Pues no, a pesar de que necesito pagar la ORT, no me compré el libro del Crandon, (y pobre de aquel que se atreva a regalarme uno si quiere seguir conservando nuestro vínculo) sigo sin cocinar nada y dudo que sea capaz de vender algo que no sean ideas.

Retrotrayéndolos al primer párrafo de este artículo, les cuento que es un resumen de la carta de Pío Nonno, un restaurante espectacular que por casualidad y suerte descubrimos con mi novio una calurosa noche de verano mientras paseábamos por La Paloma viendo dónde cenar. Lo vi pintoresco y dije, con nombre italiano la pasta de este lugar tiene que ser un éxito.

Y así entramos a conocer y a probar, y déjenme decirles que desde entonces, no pasa un fin de semana que voy a La Paloma sin visitar a Pío Nonno y deleitarme con sus pastas, especialmente recomiendo;

los ñoquis negros de tinta de calamar, rellenos de camarones en salsa de puerros, son los mejores del condado y alrededores, y mis favoritos.

Pero más allá de este plato que es el mismísimo manjar de los dioses, toda la carta es muy buena, todo es elaboración casera y se nota. Hacen honor a lo que describe el chef en la primera hoja de la carta.

Todo aquel que se denomine amante de la pasta como quien suscribe y esté por La Paloma, ha de pasar por este restaurante como cita obligada con el buen comer, el deleite de los buenos sabores y aromas y el placer de una cálida atención.

Mientras esperas la comida te sirven un pan casero calentito acompañado de un humus de garbanzo que es una delicia. El lugar es muy cálido, al igual que la atención de las chicas o del mismo Juan Pablo, el chef, que sale de la cocina para explicarles a los comensales muy amablemente los ingredientes del plato elegido. El local es todo de madera, rústico, todo está en perfecta armonía, hasta la música que acompaña hace del hecho de salir a comer afuera sea una linda experiencia, la experiencia Pío Nonno.

La mejor publicidad es la que hacen los clientes satisfechos, dijo alguna vez el sabio de Kotler. Y yo no solo soy un cliente satisfecho, soy fan y embajadora de este restaurante, lo he visitado tantas veces como para haber probado casi toda la carta, que es muy original dicho sea de paso, y recomendarla con autoridad. Cada vez que llego, la aplicación swarm de foursquare dice “abran paso al alcalde”, según la App lo visito más que los propios dueños que seguro no tienen Foursquare.

No suelo hacer más recomendaciones que libros, películas y últimamente series, pero en este caso, Pio Nonno la saca del estadio y es por eso que lo recomiendo muy especialmente, y por lo que leí en TripAdvisor no soy la única que lo hace.

Así que ya saben, si andan de paso por La Paloma, dense una vuelta por Pío Nonno, deléitense, y al final les recomiendo el chajá de butiá, un broche de oro delicioso para cerrar la velada,

Bon appétit