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Sinay Medouze

Soy una negrita que se vino al sur buscando un norte. Licenciada en Comunicación Social con mención en Comunicaciones Publicitarias que se fue para pintar el mundo de color caribeño. Escribo lo que veo, lo que pienso y lo que vivo.

¿Primero muerta que sencilla? No en Uruguay

Una de las cosas que me causó impacto al llegar a Montevideo, fue toparme con el estilo de las mujeres uruguayas.

Imagínense venir de un país donde las mujeres salen todo el tiempo como si estuvieran camino a un matrimonio, no importa la hora, no importa el lugar, la mujer Venezolana no sale de su casa desarreglada así vaya a la panadería, porque “quién sabe si me encuentro al amor de mi vida”.

Cuando decidí venirme a Uruguay, pensé que iba a toparme con una pasarela viviente en las calles. A ver, es un país pequeño, pero bien arraigado a las tendencias europeas, así que supuse que iba a conseguirme una moda “último grito”.

Así fue, resulta que llegué y lo que me encuentro es que las mujeres no se maquillan en lo absoluto ni se arreglan demasiado… A ver, vengo de un país donde hasta el mínimo detalle que tenga que ver con “imagen” importa (Venezuela invierte más en el Miss Universo que en cualquier otra cosa) y llego a un lugar donde ese tema ni siquiera es relevante. Estaba impactada.

¡Impactada, pero feliz! Ya tenía la excusa perfecta para convencer a mi madre de que salir sin maquillaje y vestirse sin mucha formalidad, también tenía sus beneficios… La pobre tiene años obligándome a vestirme como una mujer decente (según ella) y yo no daba mi brazo a torcer.

Con el cuento de la moda uruguaya logré convencerla. Pusimos fin a la guerra.

La formalidad vs el desorden controlado

El problema con mi madre es que siente que para que una mujer sea hermosa tiene estar muy arreglada, maquillada, peinada y perfumada; no dudo de eso, pero la imagen no puede cubrir un 100% de todas sus cualidades.

No la culpo, pasa que Venezuela tiene la capacidad de hacerte pensar que tu físico es más importante que tu personalidad, los medios de comunicación y el amarillismo son cómplices de ese sentimiento.

En Uruguay la imagen importa, pero aquí se practica algo que llamo “desorden controlado”. Eso de tener el cabello intencionalmente despeinado amarrado en una cola, salir sin maquillaje, llevar unos jeans con camisa holgada y unas hawaianas medio gastadas o deportivos, no demuestra que la mujer es desprolija.

Si te fijas bien, cada cosa se lleva de manera armónica, todo tiene una función especial. Las uruguayas se hacen las desarregladas, pero colocan cada cosa en su santo lugar. Es un cuidado de la imagen discreto pero directo y sensual. Una demostración de que la frase “quiero ser feliz, y esta es mi forma de hacerlo” funciona.

Admiro mucho esa forma de ver las cosas, puesto que en Venezuela los medios te exigen tanto de tu imagen y de tu cuerpo que a veces te confundes entre lo que quieres, lo que sientes y lo que es socialmente aceptado.

Hay muchas mujeres que han muerto por hacerse operaciones intentando lograr esa “belleza” que tanto se exige, pero ¿quién dijo que ya no eran bellas? ¿Quién establece el patrón?

Quizás a Venezuela le hace falta detenerse y observarse a sí misma para darnos cuenta que el consumo y el “querer ser” nos están dejando ciegos ante las cosas que son verdaderamente importantes.

Uruguay puede darnos unas lecciones…

Simplicidad y pasión

Si pudiera definir en dos palabras a la mujer uruguaya contemporánea, diría que son sencillas y apasionadas.

La sencillez es su marca personal, es lo que las hace libres de hacer lo que les gusta. Ellas saben que una pintura o un vestido de marca no las hacen mejores personas, la diferencia está en una buena sonrisa, una mirada o un gesto de cariño.

Si quieren hacer algo, no lo hacen por salir del paso, lo hacen con todas las ganas y con todo el cariño que tienen para dar.

En Venezuela, cada vez que una mujer se arregla para hacer cualquier cosa que no lo amerite, tiende a decir “primero muerta que sencilla” en Uruguay la sencillez va primero que la muerte.

¿Cómo definirías a la mujer uruguaya?