MUJER MUJER - DETRÁS DE UNA GRAN MUJER. ESTÁ ELLA MISMA

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Yanina Nieves

Licenciada en Comunicación, con más de 10 años de experiencia en publicidad. En la actualidad CEO en OMD. Respeto, actitud y trabajo en equipo son la base.

Cambia, todo cambia.

Cambian las responsabilidades, cambian los roles, cambian los objetivos, cambian las prioridades, cambia, todo cambia…

Y en esos cambios entran los cambios tecnológicos, las nuevas generaciones, el crecimiento de la mujer en puestos de trabajo, entran los propios cambios de la vida misma.

Recuerdo cuando empecé y en el área específica de planificación y cuentas de una agencia, la mayoría hombres eran y con ya años de trabajo en su cuenta.

Recuerdo que venía de compartir horas de trabajo con mujeres y pasé a verme conviviendo con el otro sexo y por ende con otras formas y estilos.

Siempre es bueno cuando uno ingresa a un lugar, sea cuál sea, tener a alguien de tu mismo sexo para poder comenzar el camino de los primeros intercambios de charlas y de esa forma el relacionamiento inicial.

Para mi particularmente no fue así, eran compañeros, todos de diversas edades. Una charla de lunes era la clásica como en casi el 90% de los trabajos donde el sexo masculino predomina, es decir, Fútbol. Yo corría con una ventaja, ser hija de un juez internacional de fútbol, lo que me permitió escuchar los temas y que no fueran para nada extraños, pero como podrán imaginar, si tenía algún comentario para poder aportar, me lo guardaba para mi, era como querer dar una opinión en plena discusión entre Gorzy y el Toto Da Silveira.

Sumado a que en aquellos años la prohibición de fumar en espacios cerrados no existía, aquella nube de humo le daba el “colorido” a la escena.
Y ni hablar de abrir las ventanas…

Pero como empecé, bien dice la canción “Cambia, todo cambia”, y la balanza de género comenzaba a revertirse, de a poco la inclusión de mujeres era mucho más frecuente.

Esto llevó de la mano que ya los temas comenzaran a mutar, que de hablar de un partido, también se hablaba de una comida. No quiere decir que el fútbol sea sólo cosa de hombres, pero sin dudas ya no era la “discusión central”. La ropa, vestidos, compras y demás, comenzaban a tomar mucho más protagonismo durante la jornada laboral.

Y así hasta que los niños comenzaron a venir, así que de aquellas tertulias futboleras de hace más de 10 años, pasaron a pañales, escuelas, reuniones de padres, y acá ya entran en la conversación ambos sexos, las charlas se hicieron más pluralistas en este punto en particular.

Y lo que queda es el vínculo generado con el paso del tiempo.

No voy a destacar que etapa fue la mejor, ya que todas son y fueron diferentes y tienen sus buenos, muy buenos y malos momentos, donde lo importante es no perder la base de lo que uno es, porque cambia, todo cambia, pero la esencia se debe mantener.

Cambia, todo cambia y en ese continuo cambio uno tiene que buscar su lugar como mujer, profesional y madre.