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Luciana Acuña

Actriz y guionista. Ama hacer personajes y no se hace responsable de lo que ellos digan: tienen vida propia. Pelusa quiere convencerla para que se deje la uniceja y ella siempre le responde lo mismo: "qué problema más atroz". Ama a su perro y está convencida que él, también es actor.

#LaColumnaDeMariana

Buen día queridos fanes del mundo entero. Volví. Sé que muchos estaban esperando mi columna porque bueno… los ilumina (excluyo a mi ex marido de esta lista de personas, no quiero gastar luz en personas que… en fin).

Como todos saben soy una diva, no por elección sino porque nací con ese don. Hay que asumir lo que nos toca. Para todos aquellos que piensen que es una tarea fácil, no lo es. Todos los días, levantarse, mirarse al espejo y repetir “Mariana a brillar”, no es para cualquiera. Aunque, me permito abrir un paréntesis y decir (todos deberíamos tener el hábito de levantarnos y decirnos algo bueno, mirándonos al espejo. Uau… qué profunda estoy hoy, me permito cerrar paréntesis antes que me transforme en Platón).

De todas formas, no quiero hablar sobre mí (que sería muy interesante) sino sobre el trabajo que significa ser una diva y estar al tanto de todo, ser una referente, una “influencer” o “influyiva” como se diría en español.

No sé si a todos les pasa, si fue el mes de marzo o que ya no estamos en el año del mono en el horóscopo chino pero últimamente, he sido agregada a varios grupos de whatsapp nuevos. Como siempre concluyo sobre mis experiencias personales, tengo algunas sugerencias para los chiquitos que crearon este “nuevo sistema de comunicación”. Por lo tanto, armé un grupo de whatsapp con todos los integrantes de mi producción y les comparto la queja que les envié para que ellos se la hagan llegar a algún creador de la aplicación.


Señores creadores de whatsapp:

Mi nombre es Mariana, además de diva soy un ser humano también y utilizo en mi vida diaria sus servicios. En este caso me dirijo a ustedes con el fin de informarle problemas en su “app” o “applicación”.

Primero, creo que es necesario e indispensable brindar un servicio de ayuda al consumidor para entender el significado de algunos mensajes. Una especie de apoyo las veinticuatro horas para temas como “¿por qué no lee el mensaje?” (cosa que me pasa seguido con producción luego de un tiempo prudente de mandar el mensaje… es decir, treinta, cuarenta segundos), “me clavó el visto” (cosa que me pasa seguido con mi ex marido), “¿fue el autocorrector o yo no estoy entendiendo nada de lo que me dicen?” (cosa que me pasa seguido con los hombres en general, los de producción y mi ex marido).

Otra de las cosas que me viene sucediendo, es que una respuesta por audio a veces la grabo varias veces. Algunas porque se me borra la primera y debo realizar todo el procedimiento nuevamente imitando la “frescura” del original, y otras porque bueno, en la mitad del concepto digo cualquier cosa y tengo que empezar de nuevo (es molesto cuando el audio dura siete u ocho minutos).
Al quinto o sexto audio que me pasa, directamente mando respuesta escrita. ¿Hay solución para esto? Gracias…

Pero lo que me concierne, es que esta semana he abandonado alguno de sus grupos y noté que este hecho no tiene la importancia que se merece. Es decir, yo como diva, no me puedo permitir abandonar un grupo sin dejar una huella. Sería magnífico incorporar algún sonido que acompañe, como por ejemplo un sonido de un portazo, un llanto o con una canción de Márama o Rombai que suavice el hecho del abandono del grupo y no haya críticas por tal acción.

También se podrían hacer grupos con duración de un día, una semana o hasta tal fecha. Estos serían muy útiles para: cumpleaños, festejos especiales, etc. Pero que sean grupos que se autoeliminen, como un mensaje de James Bond. Que aprovecho para mandarle un beso a James.

Espero pronta respuesta.

Mariana ha abandonado el grupo con sonido de portazo y diciendo “besos bye”.