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Laura Antúnez

Comunicación y RRPP. Millennial típica, Blogger de a ratos y twittera full time. Amiguera, optimista por naturaleza y bailantera. Magíster en llevarme muebles por delante. No como asado, chocolate ni maní. El uruguayo promedio se asombra cuando respondo un ¿cómo estás? con un ¡Excelente!

Las mujeres y los piropos

Las mujeres, ¿somos de decir piropos? ¿Con qué frecuencia y en qué circunstancias y contextos?

Plantée esta situación en Twitter y en mis grupos de Whatsapp y, en minutos, el asunto se transformó en polémica.

La Real Academia Española, define el piropo como un dicho breve con que se pondera alguna cualidad de alguien, especialmente la belleza de una mujer.

Y es que el piropo en sí mismo es todo un arte...

Lo que concluyo es que en el imaginario colectivo (los que me dieron su opinión) las mujeres están más piropeadoras que antes, se animan más pero en determinadas circunstancias/ambientes. Las mujeres no suelen piropear en la calle pero sí en los boliches y en reuniones de carácter social más descontracturado, así como medio en broma medio y en serio. Ellos, los varones, perplejos entre la duda de si es broma o es en serio, tienden a sonreír, sin más, no sabiendo mucho qué hacer. "Es que no estamos acostumbrados", dicen.

A lo que estamos acostumbrados, para bien o para mal, es que sean ellos los que esbozan toda clase de piropos y en cualquier lugar, no importando si son las dos de la tarde en pleno 18 de julio y Ejido. Algunos son graciosos, otros poéticos y otros groseros. Justamente estos últimos, son los que generan incomodidad en las mujeres.

Cabe mencionar que no siempre son bien recibidos los piropos, en algunas partes del mundo, como en ciertos estados de México, por ejemplo, esta clase de "halagos" están penados por la ley por ser considerados acoso sexual.

Pero las mujeres, ¿qué clases de piropos esbozamos?, ¿somos más creativas a la hora de piropear?, ¿qué tanto piropeamos?

Según mi investigación de campo y, como mencioné más arriba, las mujeres piropean menos que los hombres y cuidan el vocabulario a la hora de hacerlo. Esto es la generalidad aunque no quiere decir que no usemos palabras subidas de tono. Quizás las pensamos, pero no las decimos.

"Las mujeres somos más sutiles, no lanzamos piropos cual camionero", dicen las chicas. Y en cierta manera también concuerdo, las mujeres piropeamos menos pero, cuando lo hacemos, lo hacemos desde otro lugar. Ese “te doy hasta que te mueras, te revivo y te sigo dando”, es más de los hombres. Nosotras quizá lo pensamos pero no lo decimos.

Y en cuanto a la creatividad, personalmente pienso que sí, aunque según me han dicho los chicos, no se trata de creatividad sino más bien la falta de costumbre de ellos a ser piropeados.

Personalmente, creo que cuando la gente es linda merece saberlo. Los piropos bien intencionados no pueden ser mal recibidos, no sé si soy de las que más piropean pero soy partidaria de notificar a los lindos (no siempre lo cumplo, pero para esta nota me hago la corajuda).

Mi piropo patentado es: “Sos más lindo que dormir la siesta cuando llueve” y si entendés de rugby te mando un: “Sos más lindo que el try de Santi Arata en la final de la Nations” pero solo si el destinatario entiende de este deporte, porque si le tengo que explicar qué es un try y quién es Santi Arata, se me desvanece el piropo.

Y haciendo referencia a mi partidismo por notificar a los lindos que son lindos, a vos, el de la oficina de al lado, si me lées, quiero que sepas que sos más lindo que dormir la siesta cuando llueve, bajo techo de chapas, (imaginen si será lindo el muchacho), que por vos cambio McDonald´s por Burguer King, la Coca-Cola por la Pepsi y empiezo a comer asado.

Cuando tome coraje te lo digo en la cara, mientras tanto entérate por acá.