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Entrevista aUna startup que cambió la vida de muchos

  • De una conversación familiar nació Connectus Medical, una plataforma que hoy permite que pacientes con diálisis viajen al lugar que deseen sin miedo a morir. Algo tan sencillo pero tan determinante que mejoró la calidad de vida de muchas personas que deben dializarse en todo el mundo.

     

    La maravillosa idea surgió de una charla en familia ante las dificultades que Javier Artigas Herrera, quien padece un problema renal que lo obliga a dializarse, tenía para viajar. Él junto a su esposa Alejandra Oddone son quienes dirigen la empresa y fue esta última quien se hizo un lugar en la agenda para hablarnos de este emprendimiento que tomó un vuelo que jamás imaginaron ni en el más loco de sus sueños.

  • ¿Cómo surgió la idea de crear una empresa que una a personas que necesitan diálisis con centros en el mundo para hacérselos?

  • Fue una solución práctica ante un problema concreto que se planteó en nuestra familia. Un día, reflexionando en nuestra cocina que vendría a ser el working lab de la casa, pensamos que hacía muchos años que no podíamos tener vacaciones familiares. Esto se debía a que mi marido, Javier Artigas Herrera, había comenzado a dializarse por una insuficiencia renal. Un paciente en esta situación debe realizar este proceso tres veces a la semana por lo menos durante cuatro horas en un centro de diálisis. Si no se realiza este tratamiento, en cinco días puede morir, por lo tanto su temor a alejarse de los centros que le preservan la vida era mucho. ¿Quién viajaría a la India si sabe que si no encuentra un centro de diálisis adecuado puede morir? ¿Qué familia expone a un ser querido a ese grado de estrés en vacaciones? Para que no se sintieran presos en su país ni rehenes de una enfermedad fue que se nos ocurrió crear una forma de conectarnos fácilmente con todos los centros del mundo.

  • ¿Cómo era la idea detrás de Connectus Medical?

  • Decidimos pensarlo como una experiencia global en la que nos hacemos cargo de encontrar el centro perfecto para ese paciente, coordinar día, fecha y hora de los tratamientos, y constatar la calidad de los centros como si el que viajara fuera de nuestra familia.

  • ¿Qué cambio implica eso para la persona que necesitan dializar?

  • Ahora no tienen miedo a viajar y están deseando hacerlo. No piensan dónde serán sus vacaciones según los centros que conozcan sino que piensan en el sitio al que han querido ir siempre. Se conectan con nosotros y tendrán su diálisis coordinada en el lugar que deseen viajar. Además y luego de la incorporación de inteligencia artificial a nuestra plataforma, somos capaces de prever los lugares a los que les encantaría viajar a nuestros pacientes y sugerírselos. Esto además favorece que no caigan en depresión y las familias vuelven más relajadas de sus vacaciones.

  • Hoy en día, ¿quiénes usan sus servicios?

  • La población a la que atendemos es muy diversa. Al comienzo pensamos que serían solo uruguayos pero hay personas de todo el mundo, principalmente españoles, italianos y de casi toda Latinoamérica. En cuanto a las edades, van desde los 23 años a los 89.

  • ¿Cómo debe hacer alguien para usar la plataforma?

  • El mecanismo de funcionamiento es sumamente sencillo: uno escribe en un casillero de search a qué país y ciudad desea viajar y el sistema automáticamente le muestra los Centros de Diálisis que allí hay con los datos de contacto. Si desean hacer sus contactos de forma gratuita disponen allí de información de los mejores centros. Si desean que Connectus haga el trabajo por ellos simplemente envía un mail con sus requerimientos y nosotros nos hacemos cargo de todo. Se paga a través de transferencia bancaria y son más de 150 los países a los que estamos llegando y miles las ciudades. Se ofrecen tamién otros servicios como el de contar con coches con chofer en los hoteles o lugares donde se estén alojando que los lleven a los Centros de Diálisis y de regreso. También hay alojamientos que pueden arreglarse en casas de pacientes, nurses, enfermeras o doctores en el área renal que conocen la dinámica de la enfermedad y sus cuidados y empatizan con el visitante.

  • Empezó Valentina motivada por la historia de su padre y hoy él y tu están al mando, ¿qué le aporta el haber sido gestada y gestionada hoy por el entorno familiar?

  • De nuestro workinglab-cocina surgió la idea que Valentina –nuestra hija- nos representara en el concurso de innovación para menores de 35 años del MIT Technology Review siendo seleccionada entre los diez emprendimientos de mayor impacto del año 2015. El aporte de haber sido gestada dentro de la familia era que la confianza estaba implícita y que el equipo que se formó en esa ocasión fue esencialmente para salvar un momento coyuntural nuestro. La familia del paciente es de verdadera trascendencia en su enfermedad porque se involucra aun sin quererlo y es a quien se le ocurren las soluciones para problemas de todos los días o problemas prácticos que como familia querríamos que una empresa como Connectus nos solucionase.

  • Comenzaron por ser lazo pero lograron avances: una clínica privada, etc... ¿qué otras áreas abarca la empresa más allá de la startup de lazo inicial?

  • En este momento estamos afianzando lo ya concretado y hemos comenzado a extender nuestros servicios a otras especialidades que requieren tratamientos en el exterior en sitios adecuados y con una logística específica. Tenemos un área de innovación que terceriza servicios humanizados para instituciones de salud. Además, lanzaremos servicios para otras especialidades a pedido de pacientes que nos consultaron si para sus enfermedades teníamos la posibilidad de conseguirles sitios de atención específicos.

  • Otra de las innovaciones de la compañía ha sido la creación de la pulsera Connectus Wristband, ¿cómo funciona?

  • La pulsera sirve para que el paciente la tenga colocada en el brazo donde se le realiza la fístula (el sitio desde donde se le punciona en la diálisis) para que de esa manera los servicios médicos, si el paciente llegara a estar inconsciente o imposibilitado de comunicarse, sepan que no pueden tomarle la presión de allí. Luego de informar a los servicios médicos de que cuando vieran la pulsera es que estaban ante un paciente de tales características, ellos tienen una herramienta más en el reconocimiento inmediato de la situación y cómo deben actuar y los pacientes y familias quedan más tranquilos al saber que esta pulsera que los identifica también puede salvarles la vida. Las mismas fueron donadas a más de 10.000 pacientes de la región por Connectus que las solicitaran y llevadas a cada centro que las requiriese. Hay dispositivos más específicos que además aportan más información también en forma de pulseras (wristbands) a las que se puede aportar datos personales y clínicos del paciente por ejemplo.

  • ¿Cómo surgió el acuerdo con Airbnb y Uber?

  • El acuerdo con Airbnb surgió cuando alojamos a Joe Gebbia (dueño y cofounder de Airbnb) durante diez días a su pedido porque, durante la estadía del escritor argentino, Hernán Casciari, en nuestra casa a través de Airbnb infartó y lo llevamos en un periplo que parecía cinematográfico por momentos al Hospital donde lo operaron y salvó su vida. Casciari escribió en Airbnb una review de nuestra casa muy graciosa que un country manager de la empresa envió a Gebbia. Joe, enterado de esto, quiso conocer la historia en primera persona y nos escribió pidiendo si lo podíamos recibir. Era el 31 de diciembre y salíamos a festejar con mi hermano el fin de año cuando nos llegó el mail. Le dijimos que sí y googleamos para ver quién era. Google me informó que, según Forbes, era la fortuna número 7 en su lista y manejaba una fortuna personal de varios billones de dólares. Al rato vuelve a enviar un mail diciendo que ya había conseguido un vuelo y que llegaba el primero de enero a las 10 de la mañana. Así empezó este maravilloso caos. En la charla TED que dio en Vancouver, Joe Gebbia ante espectadores como Spielberg o Harrison Ford, contó la experiencia en casa con fotos de mi marido incluidas en pantalla gigante. Nos hicimos muy amigos porque resultó ser inteligente, normal y sumamente agradable y aún tenemos un grupo de wapp que él mismo hizo al que le puso: “EYFAM” por "Ey! Family". Nos resulta raro verlo después con Malala o George Clooney o Tyra Banks. Pero nos dio la gran alegría de saber que hay gente que hace negocios impactantes para la vida de los demás y no por ello dejan de ser humildes y amorosos. El acuerdo lo propuso Joe y firmamos los papeles felices que nos incluyera dentro de las dos o tres empresas con las que Airbnb ha hecho acuerdos de alguna clase. Con Uber fue a continuación de todo esto y no dudaron un momento en ayudar a que los pacientes fueran parte de un servicio como el que ellos proveen.

  • ¿Habían soñado en el más remoto de los sueños que la idea de facilitar la vida y viajes a un puñado de personas que necesitaban diálisis se convertiría en negocio y la requerirían apps internacionales como con las que hoy se manejan?

  • No habíamos soñado nunca en todo lo que sucedió pues sería imposible tener tanta imaginación. Como decía mi madre Reina: “la necesidad tiene cara de hereje” y no tuvimos más remedio que salir de nuestra zona de confort para ayudarnos y ayudar a otros. Tuvimos pánico y mucho estrés pero nos atrevimos y vencimos al miedo.

  • ¿Cuáles son los planes que tienen a futuro?

  • Nuestros planes a futuro son muchos pero se vieron interrumpidos momentáneamente por una maravillosa noticia: el trasplante de mi marido hace unos días. Nos mostró que este ciclo que había comenzado por una necesidad para todas las personas se había cerrado para él. Fue muy raro luchar tanto por lograr los centros de diálisis conectados que el broche a todo lo positivo que habíamos logrado llegara en forma de un inesperado trasplante. El padre de Javier, mi marido, falleció de la misma enfermedad: poliquistosis renal. El día posterior a su trasplante y siendo el aniversario de su fallecimiento, llegó el nefrólogo Gerardo Pérez, bandoneonista, que le dijo que había llevado al hospital su bandoneón para tocarle algo de Piazzola a Javier. El padre de Javier siempre le decía el “chiquilín de Bachín” y Javier nunca tuvo idea a qué se refería y ese dato había quedado en el olvido. Ese día y mirando sus partituras, Gerardo Pérez le dice a Javier: “Voy a tocarte algo de Piazzola que no es muy conocido pero que me gusta mucho y se llama Chiquilín de Bachín”. Fue una despedida de su padre orgulloso que su hijo y su familia hubieran logrado vencer los obstáculos de una enfermedad tan limitante y una forma de felicidad musical que produce lo que en Connectus queremos: empatía y cuidado hacia la parte más importante del paciente: su espíritu.