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La abuela patinadora que arrea sus vacas sobre un lago congelado

Fuente: Eldefinido.cl

Lyubov Morekhodova es una anciana que probablemente rompe todos los esquemas de lo que nos imaginamos de la vida post-jubilación. Tiene 76 años, enviudó hace seis y vive sola junto a sus animales en el país más grande del mundo, en una de las zonas más frías del planeta, y junto a un gélido lago, el Baikal. En el sur de Siberia, Lyubov pasa sus días.

Él murió en 2011 y desde entonces vive sola, junto a sus cuatro perros, un gato, dos gallinas, dos gallos, dos terneros, cinco vacas y dos toros . Además de ocuparse de la mantención de su casa y de sus animales, le gusta bordar, ama el macramé, el ganchillo y el tejido de cuentas.

Nombre que etimológicamente significa "amor" y apellido “la que camina sobre el mar. Su papá, Nikolay, era guardabosque y su mamá, Fiona, era dueña de casa y cuidaba a sus siete hijos.
Desde que quedó sola se abastece de alimentos y cuidada sus animales con la ayuda de sus patines , los cuales utiliza para realizar las tareas.

Según ella, el lugar en el que vive le “da felicidad y un buen estado de ánimo”.
Esta abuela no sólo se dedica al macramé y a cuidar a sus vacas, hay un interés que despierta todos sus sentidos: la manera en que se transporta.

Diariamente, desde las 5:30 am, se la puede ver patinando sobre el lago congelado. Sí, ¡patinando! "Siempre he recorrido largas distancias con patines", contó Lyubov al Siberian Times. Empezó a hacerlo cuando tenía siete años, con unos que le hizo su papá. Pero no son esos típicos que te estás imaginando, sino un modelo old shool.

Su papá se los construyó en 1943; básicamente son rieles construidos con una sierra de metal insertada en dos trozos de madera. Esos se los amarra a sus gigantes botas, las cuales le permiten sobrevivir al frío siberiano, que puede llegar a los -50°C.

“No me gustan los patines modernos, se tambalean alrededor de mi tobillo y los pies se enfrían. Mis valenki son siempre cálidos”, dice, refiriéndose a las tradicionales botas rusas de lana. Los patines hoy los usa principalmente como medios de transporte. En la mañana se despierta, enciende la estufa con leña que ella misma corta, alimenta a sus vacas y las libera para que salgan a pastar. Con sus patines sale atrás de ellas para que no se vayan a perder, arriándolas para que no se alejen mucho de la casa.

Así también la anciana transporta las cubetas de agua que saca directamente del lago, por medio de un hoyo que algunos vecinos la ayudan a hacer en el lago congelado. Es su fuente de agua potable.
Y el verano es siempre sinónimo de relajo, descanso y de pasar tiempo con la familia. A Lyubov también la visitan sus familiares durante estas fechas, especialmente sus sobrinos y nietos, a los que hace parte de sus quehaceres diarios, como cortar la leña, cuidar a sus animales y a la naturaleza.

La osada anciana dice que no tiene miedo de vivir sola, aunque sí le molestan los turistas que llegan en verano, rompen cosas y son poco cuidadosos con la naturaleza. “Les digo: recojan su basura, dejen ordenado cuando se vayan. No la dejen acá, porque todo termina en Baikal”.

Es una especie de guardiana del lago que, dicen, es el más profundo y antiguo del mundo, de una belleza increíble tanto en el verano como en el invierno.